Historia de los juegos de azar

Los primeros juegos de azar surgieron para hacerle la vida más llevadera a todo tipo de personas, desde soldados que dilapidaban su dinero mientras no luchaban hasta aquellos que veían en el juego un entretenimiento que les podía enriquecer.

Los primeros juegos de azar se desarrollaron en China entre los siglos XXX y XXIII antes de Cristo. Al principio se trataba de juegos sencillos pero, poco a poco, se fueron sofisticando con reglas más complejas, propias de sociedades cada vez más desarrolladas.

De Egipto a China y EEUU

Se tiene constancia de juegos de dados, tal y como los conocemos hoy en día (de seis caras) en el Egipto del siglo XX antes de Cristo. Estos juegos también aparecen en la mitología griega y en la India donde se establecieron las primeras reglas escritas.

La invención del papel en China dio paso a las cartas, mientras que en Europa la invención de la imprenta en el siglo XV produjo la distribución masiva de barajas. El juego se extendió por tabernas y salones palaciegos, surgiendo variantes adecuadas a cada status social. Así, llegaron también juegos de mesa como la ruleta.

Los estamentos religiosos promovieron su prohibición, haciendo que los juegos de azar se recluyeran en espacios ocultos e ilegales. En otros casos, se crearon espacios exclusivos, llamados casinos, donde poder jugar. En poco tiempo, los Estados Unidos se convirtieron en el paraíso del juego a la misma vez que se aplicaba la llamada Ley Seca a principios del siglo XX.

La liberalización del juego acabó con los tabúes atribuidos a este tipo de ocio. Desde entonces, Las Vegas, Reno, Atlantic City se convirtieron en auténticas mecas del juego y del entretenimiento popular. Mientras tanto, en Asia, lugares como Macao han vuelto a reclamar su puesto en el imaginario colectivo de la historia de los juegos de azar.